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Aceite de Oliva Virgen Extra

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Escrito por Lourdes Humanes (Doctora en Veterinaria y Licenciada en Ciencia y Tecnología de los Alimentos)

Estructura Oleocanthal

Hoy día está ampliamente reconocido que la dieta mediterránea, que es rica en la ingesta de aceite de oliva virgen extra, confiere variados beneficios para la salud. Sabemos también que es en la fracción insaponificable (fracción minoritaria del aceite de oliva, que representa solo entre el 1 y el 3%) donde se encuentran la mayoría de compuestos bioactivos responsables de estos beneficios, algunos de los cuales parecen solaparse con los atribuidos a los fármacos antiinflamatorios no esteroideos. El descubrimiento de la presencia de un antiinflamatorio natural en el aceite de oliva virgen extra, podría explicar uno de los mecanismos en virtud de los cuales se produce esta conexión, dando una base científica a las bondades de nuestra saludable Dieta Mediterránea.

Una sensación de picor en la garganta fue el punto de partida de un descubrimiento apasionante y una actitud de curiosidad científica ante hechos aparentemente triviales la clave  para que el biólogo y doctor en biopsicología Gary Beauchamp, del prestigioso Monell Chemical Senses Center de Philadelphia, se planteara la posibilidad de que el aceite de oliva virgen extra y el ibuprofeno pudieran compartir propiedades farmacológicas. En este centro de investigación, científicos de muchas disciplinas trabajan juntos para explicar los mecanismos y funciones del gusto y del olfato y definir el amplio significado de que estos sentidos poseen para la salud humana y la enfermedad.

El Dr. Beauchamp, narra de forma amena el origen del descubrimiento de este compuesto fenólico presente en los aceites de oliva vírgenes extra, en distinta cantidad según la variedad y forma de procesado de los mismos, y cuyas propiedades son similares a las del antiinflamatorio no esteroideo ibuprofeno. Como suele ocurrir en los grandes hitos científicos, una coincidencia, en este caso la asistencia a un encuentro de nutrición molecular en Sicilia donde probó por primera vez el aceite de oliva virgen extra, está en el origen del descubrimiento del oleocanthal. Por su trabajo para una empresa farmacéutica en el Monell Center, el Dr Beauchamp había tenido que probar muestras de un preparado para tratar los síntomas del resfriado que contenía ibuprofeno. Al catar el aceite de oliva virgen extra en Sicilia, de un solo trago, la sensación de irritación que éste le produjo en la garganta trajo a su memoria la producida por el ibuprofeno. Su inquieta mente de científico le llevó a aislar el compuesto responsable de esta sensación producida por el aceite, y a investigar sus propiedades y si estas podían ser similares a las de los antiinflamatorios no esteroideos. Este compuesto (descarboximetil ligustrósido aglicona), un éster del tirosol cuya estructura química deriva de la oleouropeína, se aisló de diferentes aceites de oliva virgen extra de calidad superior y se midió su intensidad como irritante de la garganta, concretamente a nivel de la región orofaríngea. Se encontró que la intensidad de irritación presentaba una correlación positiva con la concentración del mismo y se le dio como nombre Oleocanthal, palabra derivada de oleo, proveniente del latín oleum, aceite de oliva, la partícula canth, del latín acanthus y del griego ákantha que significa espina; y el sufijo al con el significado químico de aldehído, por ser esta la estructura química del compuesto aislado.

En 2005 se publicaba en la prestigiosa revista Nature un artículo en el que Beauchamp y sus colaboradores exponían cómo esta percepción similar parecía ser un indicador de una actividad farmacológica compartida,  de modo que el oleocanthal actuaría como un compuesto antiinflamatorio natural con una potencia y perfil de actuación sorprendentemente similar a la del ibuprofeno. Aunque estructuralmente diferentes, ambas moléculas inhiben la misma enzima, la ciclooxigenasa (COX) en la vía de la biosíntesis de prostaglandinas. El oleocanthal no solo comparte la misma actividad antiinflamatoria que el ibuprofeno, sino que a concentraciones equimolares, tiene una acción inhibidora superior de las ciclooxigenasas COX1 y COX2 (Beauchamp, G.K., Keast, R.S.J., Morel, D., Lin, J., Pika, J., Han, Q., Lee, C-H, Smith, A.B. III, Breslin, P.A.S. Ibuprofen-like activity in extra-virgin olive oil. Nature, 2005, 437, 45-6).

Los resultados expuestos en este artículo sugieren la posibilidad de que el consumo a largo plazo de oleocanthal pueda ayudar a proteger frente a diversas enfermedades en función de su actividad inhibidora de las enzimas COX, similar al ibuprofeno. Si se ingieren diariamente 50 gr de aceite de oliva extra-virgen que contienen hasta 200 μg por mL de oleocanthal, de los cuales se absorben un 60-90%, ello correspondería a una ingesta de hasta 9 mg por día. Esta dosis es relativamente baja, representando aproximadamente un 10%  de la dosis de ibuprofeno recomendada para el tratamiento del dolor en un adulto, pero es sabido que dosis igualmente bajas y regulares de aspirina, otro inhibidor de la enzima COX, confieren beneficios para la salud cardiovascular. El ibuprofeno se ha asociado con la reducción en el riesgo de padecer determinados tipos de cáncer y con la disminución de la agregación plaquetaria en la sangre, así como con un efecto protector en modelos de la enfermedad de Alzheimer en ratones.

Más recientemente, investigadores del CPAN (Centro para la Investigación en Actividad Física y Nutrición) en Australia, han hecho una revisión de los diversos efectos beneficiosos que el oleocanthal, presente en el aceite de oliva virgen extra, puede tener sobre los procesos patológicos relacionados con la inflamación crónica, entre los cuales se encuentran algunos tipos específicos de cáncer, las enfermedades degenerativas de las articulaciones y enfermedades neurodegenerativas como el Parkinson y el Alzheimer (Parkinson, L. and Keast, R. Oleocanthal, a phenolic derived from virgin olive oil: a review of the beneficial effects on inflammatory disease. Int. Journal of Molecular Sciences, 2014, 15, 12323-12334).

OLEOCANTHAL Y CÁNCER

Varios estudio in vitro con líneas celulares de diversos tumores (mieloma, tumores epidérmicos, adenocarcinoma de colon, cáncer de mama y próstata) han demostrado que el oleocanthal ejerce un efecto antiproliferativo de las células tumorales, estimula la apoptosis o muerte celular programada a través de la activación de la caspasa-3 y exhibe actividades anti-migratorias y anti-invasivas. Asimismo, reduce el nivel de dos proteínas (chaperonas-Hsp90), que son las denominadas proteínas de choque térmico, cuya función es la de ayudar al plegamiento correcto de otras proteínas recién formadas, para que alcancen su funcionalidad. Estas Hsp90 se sabe que son requeridas para estabilizar a una serie de proteínas responsables del crecimiento del tumor.

Todo ello hace que en la actualidad el oleocanthal sea considerado un compuesto de interés en investigaciones futuras para el tratamiento del cáncer, aunque se requieren estudios adicionales in vivo y ensayos clínicos.

OLEOCANTHAL Y DEGENERACIÓN ARTICULAR

La inflamación juega un papel central en la patogénesis de la enfermedad degenerativa articular. Las citoquinas pro-inflamatorias estimulan la producción de óxido nítrico (NO), aumentan la actividad de las enzimas que degradan el cartílago articular e incrementan la producción de prostaglandina PGE2, factores todos ellos que contribuyen al desarrollo de la enfermedad articular. Puesto que el oleocanthal inhibe las enzimas ciclooxigenasas y las prostaglandinas están por debajo de ellas en la ruta inflamatoria, contribuye a atenuar el dolor asociado a la artritis, a través de la inhibición específica de la PGE2 que se produce como consecuencia de la inhibición de las COX.

Además el oleocanthal disminuye la expresión de otra serie de marcadores pro-inflamatorios como son la interleukina 1 (IL-1), el factor de necrosis tumoral (TNF-alfa) y el factor estimulante de colonias de granulocitos (G-CSF).

OLEOCANTHAL Y ENFERMEDADES NEURODEGENERATIVAS

La adhesión a la dieta mediterránea se ha asociado con una menor incidencia de enfermedades neurodegenerativas y un mejor rendimiento cognitivo en las edades avanzas. Estas enfermedades se relacionan con un desequilibrio en el balance entre producción de especies reactivas de oxígeno y el sistema de defensa antioxidante del organismo. Por ello, los compuestos antioxidantes naturales, como son los compuestos fenólicos presentes en el aceite de oliva virgen extra, puedes jugar un importante papel en su prevención y tratamiento.

Se ha demostrado que el oleocanthal es capaz de inhibir la formación de ovillos de proteína tau hiperfosforilada, que es una lesión característica en enfermedades neurodegenerativas como el Alzheimer. Esta proteína se encuentra en abundancia en el sistema nervioso central y periférico, a nivel de los axones de las neuronas, y su función está relacionada con la estabilización del citoesqueleto neuronal. Parce que el oleocanthal actúa sobre el péptido PHF6, impidiendo la interacción entre proteínas tau-tau su polimerización y la consiguiente formación de esas fibrillas.

Otro tipo de lesión característica en el Alzheimer es la presencia de péptido beta-amiloide. Derivados de él se producen los ADDL (ligandos difusibles derivados del amiloide beta) que son los factores neurotóxicos considerados como iniciadores de la enfermedad de Alzheimer. Estudios in vitro e in vivo con ratones han mostrado que el oleocanthal altera la estructura de estos ligandos y aumenta la eliminación de los mismos por acción de los anticuerpos, protegiendo así a las neuronas del hipocampo de la toxicidad por los ADDL.

Un reciente estudio en Australia ha demostrado que las personas que sufren enfermedades neurodegenerativas muestran una baja adhesión a la dieta mediterránea y existe muy abundante evidencia científica que muestra una disminución del 40% en la enfermedad de Alzheimer en aquellas poblaciones que siguen un estilo de dieta mediterráneo. Quizás el oleocanthal, junto con otros compuestos fenólicos presentes en la fracción insaponificable del aceite de oliva virgen extra ejerzan un potencial neuroterapeútico que se refleje en la baja incidencia de enfermedades neurodegenerativas y en el menor declive cognitivo en aquellas poblaciones que consumen habitualmente esta grasa saludable.

Los resultados científicos relacionados con el efecto protector del oleocanthal frente a la inflamación crónica son muy prometedores, aunque deben tomarse con cautela por la dificultad para extrapolar resultados in vitro a in vivo en humanos. Es especialmente importante ser prudentes a la hora de describir los efectos de un compuesto que se estudia aisladamente, fuera de la matriz en la que normalmente está contenido. Probablemente los compuestos fenólicos del aceite de oliva virgen extra funcionen de manera sinérgica y se complementen unos a otros en términos de sus propiedades antiinflamatorias y antioxidantes. Por ello el oleocanthal, en unión con otros compuestos fenólicos del aceite de oliva virgen extra, tiene un papel beneficioso para la salud cuando se asocia al consumo diario habitual de este aceite. Es probable que la ingesta habitual de dosis bajas de oleocanthal con nuestra dieta pueda contribuir a la reducción significativa del desarrollo de inflamación crónica y de las enfermedades con ella asociadas.

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